
Pamela Herrera-Barquero ha tenido un recorrido increíble en el mundo de las organizaciones sin fines de lucro. Hoy se desempeña como Subdirectora Ejecutiva de Macaw Recovery Network (MRN), coordinando programas que protegen a la críticamente amenazada lapa verde y empoderan a las comunidades que comparten su hábitat.
Su confianza serena, compasión por los demás y deseo constante de seguir creciendo la convierten en una líder excepcional dentro de MRN. Pero ella no utiliza estas cualidades únicamente para recuperar poblaciones de lapas; también las usa para impulsar a otras mujeres en su país. Por eso, me pareció apropiado compartir parte de su historia en el Día Internacional de la Mujer.
Primeros pasos en conservación
Mirando atrás, Pamela dice que su carrera en conservación tiene mucho sentido.
“Siempre he visto el mundo de esta manera, pero cuando era más joven no lo reconocía como conservación”, comentó mientras reflexionaba sobre lo que guió su camino profesional. Luego me contó la historia de cómo su padre la llevó a rescatar un ave de un nido en un árbol que sería talado al día siguiente.
“Simplemente me llevó ahí, se subió al árbol y me entregó el ave. No hubo conversación al respecto, solo acción.”
Al final, el ave no sobrevivió (criar un ave no es tarea fácil, como bien puede contarte nuestro equipo del centro de cría). Pero la experiencia marcó profundamente la forma en que Pamela entiende el mundo y la responsabilidad de actuar cuando podemos hacerlo. No fue sino hasta más adelante en su vida que se dio cuenta de que esa perspectiva—especialmente en relación al ambiente—no es universal.
Una pasión por las comunidades
Aunque su primer recuerdo relacionado con la conservación fue intentar salvar un ave, para Pamela la conservación nunca ha sido solamente sobre proteger la vida silvestre. También se trata de las personas.
“Porque no vamos a estar aquí para siempre”, explica. “MRN es solo un pequeño grupo de personas, y la mayoría ni siquiera vivimos en las pequeñas comunidades alrededor del hábitat de la lapa verde. Es importante apoyar a las personas de esas comunidades para que lideren este trabajo.”
Ella señala que muchas de las comunidades rurales con las que trabajamos han sido históricamente “abandonadas” por la sociedad. Tienen menos recursos y oportunidades que quienes viven en la ciudad. Como resultado, con frecuencia estas comunidades rurales no están plenamente conscientes de las presiones ambientales más amplias que afectan sus bosques y fauna silvestre.
Además, explica que cuando uno crece en un lugar, su entorno simplemente se siente normal. Las comunidades pueden no darse cuenta de lo valiosa—o lo poco común—que es realmente la biodiversidad que las rodea.

Pamela explica que esto es un fenómeno común. Pensemos en el canto de las aves. La mayoría de las personas ni siquiera nota las aves en sus propios patios, al menos no hasta que desarrollan interés por la observación de aves. Antes de aprender a reconocer sus cantos, el sonido de las aves es simplemente ruido de fondo. Pero una vez que aprendes a identificar especies específicas, esos sonidos se vuelven distintivos y significativos.
Lo mismo puede suceder con la biodiversidad. Lugares como Pangola están rodeados de fauna y bosques extraordinarios, pero cuando ese entorno es todo lo que una persona ha conocido, puede ser difícil percibir cuán único es realmente. A través de programas como las Mujeres Guardabosques y los Guardabosques Junior, MRN espera ayudar a las comunidades a traer ese “ruido de fondo” al primer plano, para que las personas locales reconozcan el valor de su entorno y se conviertan en sus más fuertes protectoras.
Una guardaparques que reafirmó la misión
Siempre estuvo claro para Pamela que trabajar con las personas puede generar la mayor diferencia en conservación, pero hubo una mujer que verdaderamente reafirmó esto para ella: Elvida, exintegrante de las Mujeres Guardabosques.
Elvida fue una de las primeras Mujeres Guardabosques y la integrante de mayor edad en el grupo. A menudo vemos la edad como una barrera para aprender y cambiar conductas, pero Pamela asegura que Elvida le mostró que no siempre es así. Junto con sus compañeras, Elvida ayudó a construir el vivero Casa del Titor, hoy una parte vital de los esfuerzos de restauración de hábitat de MRN.
Pero incluso antes de contar con los recursos para construir el vivero, Elvida pidió semillas para sembrar en su patio y comenzar de inmediato a cultivar alimento para las lapas verdes silvestres (MRN plantea la hipótesis de que la disponibilidad de alimento es una barrera para la recuperación de la especie). Pamela comenta que su patio se parece más a un pequeño pedazo de césped que a un jardín, pero para Elvida, era el espacio que tenía para ofrecer a una causa más grande que ella misma, y está feliz de compartirlo.
“Usó lo poco que tenía para crear un mundo mejor para las lapas”, dice Pamela.

A través de Elvida, Pamela vio con claridad cómo los programas de conservación pueden transformar vidas. En muchas comunidades rurales de Costa Rica, las mujeres asumen principalmente roles de cuido en el hogar. Esto no se debe a falta de interés en desarrollarse profesionalmente, sino a barreras sociales, económicas y geográficas que dificultan el acceso a la educación superior.
Para Elvida, el trabajo que pudo realizar gracias a MRN alguna vez habría parecido imposible. Pero gracias a este programa iniciado por Pamela en 2020, cada mujer del programa Mujeres Guardabosques se convirtió en generadora de ingresos para su hogar.
Sigue siendo uno de los programas más inspiradores y de mayor impacto de MRN.
Asumiendo un nuevo rol de liderazgo
Pamela se unió por primera vez a MRN en 2019 como estudiante de maestría, investigando el conocimiento local y las actitudes comunitarias hacia la lapa verde. Tras completar su tesis, regresó a MRN como la primera Gerente del Programa de Alcance Comunitario, impulsando muchas de las iniciativas educativas y comunitarias de MRN.
A finales de 2025, asumió un nuevo rol como Subdirectora. Hoy, su enfoque está en la visión general. Su trabajo consiste en comprender cómo funciona cada programa de MRN de forma individual y cómo trabajan juntos.
“Se trata de la visión más amplia”, explica. “Y de cómo los diferentes programas crean sinergia.”
Ahora apoya a un equipo altamente capacitado, utilizando su experiencia para fortalecer la coordinación entre programas y amplificar su impacto colectivo. Es un rol exigente, pero lo desempeña con notable elegancia.
Cabe destacar que Pamela también ha representado a MRN en escenarios internacionales. Ha presentado en múltiples ocasiones en la WCN Expo en San Francisco, California, y el año pasado participó en un evento de American Bird Conservancy en Colombia.

Cuando le pregunté cómo logra manejarlo todo, Pamela explicó que todo comienza por asegurarse de que ella y su equipo se cuiden a sí mismos para poder dar lo mejor de sí en su trabajo.
“Y cuando no podemos—porque tuvimos una mala noche de sueño o no nos sentimos en nuestro mejor momento—ahí es cuando entran las herramientas de gestión de proyectos.”
Las herramientas a las que Pamela se refiere son distintas técnicas de gestión que ha aprendido a través de cursos de desarrollo profesional a lo largo de los años.
“En uno de los cursos incluso nos hicieron crear una junta directiva para nuestras vidas.” Explica que las personas en esa junta personal pueden incluir a alguien que nunca has conocido pero que te inspira—como la Dra. Jane Goodall a quién usó de ejemplo—o alguien cercano a quien puedas acudir por consejo. Como persona orientada a las relaciones humanas, encontró este ejercicio especialmente útil para prepararse para el éxito.
También atribuye su capacidad de manejar su rol al establecimiento de límites claros en su trabajo.
“En conservación, el trabajo nunca termina. Siempre hay más que podemos hacer, así que necesitamos darnos un punto donde detenernos cada día.” La clave, dice Pamela, está en definir qué realmente necesita lograrse cada día y reconocer que hacer bien esas cosas es suficiente. Hacerlas bien es la verdadera presión que siente.
“El equipo ha depositado tanta confianza en mí, y realmente no quiero fallarles. Pero también reconozco que cometer errores es parte de ser humanos, y está bien siempre que aprenda de ellos.”
Alzando la voz por las mujeres en conservación
Aunque Pamela ha tenido una carrera exitosa, dice que no es inmune a las barreras sociales que enfrentan muchas mujeres. Me compartió una historia sobre un hombre que conoció en un evento de conservación—alguien, según ella, muy reconocido en el sector—que una vez le preguntó si monitoreaba los nidos de la lapa verde “en bikini”. Aunque otras personas escucharon el comentario, nadie dijo nada.
Más tarde, en ese mismo evento, Pamela dio una presentación sobre mujeres fuertes en conservación—mujeres como Elvida y sus compañeras Guardabosques, que están generando un impacto increíble en la biodiversidad de Costa Rica.
Durante la charla, compartió lo ocurrido con el comentario del bikini, enfatizando que aún queda mucho por hacer para crear espacios profesionales equitativos dentro de la conservación. Aunque no mencionó su nombre públicamente, él estaba en la audiencia, y ella espera que el mensaje haya sido recibido.
Mirando hacia el futuro
Desde su fundación en 2018, Macaw Recovery Network ha logrado avances extraordinarios, muchos de ellos gracias a la fortaleza de las mujeres del equipo.
De hecho, dos de las Mujeres Guardabosques que ayudaron a construir el vivero Casa del Titor junto a Elvida ahora están guiando a un nuevo equipo de mujeres que trabaja en la restauración de la Reserva del Bosque Lluvioso de Sarapiquí.
Para Pamela, el futuro tiene un enorme potencial. En este momento, su prioridad es poner en marcha plenamente el plan estratégico de MRN. Pero una vez consolidado ese trabajo, imagina que la organización eventualmente podría expandirse más allá de las fronteras nacionales y trabajar con otras especies que necesiten protección.
Su papel en ese futuro, dice ella, es simple: “Estar donde la organización me necesite.”
Ahí es donde estaremos el resto de nosotros también. ¡Las mujeres de MRN están listas para todo, y apenas estamos comenzando!
¡Feliz Día Internacional de la Mujer!


Carey Wentz
Gerente de Comunicaciones